Nuestra anterior Columna refería a los Programas de entrenamiento en el Rugby

En aquellas líneas http://rugbytime.com/blogs/wp-content/uploads/juancasajus/2012/04/08/programas-de-entrenamiento-en-el-rugby-i/

nombramos los métodos para el entrenamiento de la velocidad y la fuerza específica. A continuación definiremos los métodos resistidos, las fases y los arrastres de trineo con sus tipos y efectos.

Si el objetivo dentro del método resistido es la fase la aceleración, los arrastres se hacen con mayor carga y con mayor pendiente en la cuesta. Así mismo, si el objetivo es entrenar la fase de máxima velocidad, se realizan arrastres con menor carga y paracaídas pequeños.

En el entrenamiento de la velocidad, la forma más utilizada de controlar la intensidad es por medio de la máxima velocidad alcanzada por el jugador de Rugby. En los entrenamientos resistidos no se debe perder más del 10% de la máxima velocidad. Varios autores han propuesto ecuaciones para el cálculo de la carga adecuada en el entrenamiento de la aceleración y de la máxima velocidad con arrastres de trineos. (Alcaraz, Palao, & Elvira, 2009; Lockie et al., 2003; Spinks, Murphy, Spinks, & Lockie, 2007)

Los arrastres de Trineos. Tipos y efectos. Cuando se utilizan arrastres de trineo, el incremento de la resistencia experimentada por el Jugador de Rugby se produce, principalmente, por la inercia en la fase de aceleración, y por la fuerza de fricción entre la base del trineo y la superficie en la que se ejecuta la carrera durante todo el desplazamiento.

El punto de sujeción al trineo está usualmente cerca del nivel del suelo, por lo tanto la fuerza que produce sobre el Jugador de Rugby se dirige hacia atrás y ligeramente hacia abajo. Cuanto más larga es la cuerda o más bajo es el punto de fijación sobre el cuerpo, la fuerza se transferirá en una dirección más horizontal.

El uso del trineo produce cambios puntuales en la cinemática del sprint, tanto en la fase de aceleración (Cronin & Hansen, 2006; Letzelter et al., 1995; Lockie et al., 2003; Zafeiridis et al., 2005) como en la fase de máxima velocidad (Alcaraz et al., 2009; Elvira, Alcaraz, & Palao, 2006; Zafeiridis et al., 2005) en sujetos poco entrenados y en atletas entrenados.

Finalmente como tipos y efectos de los métodos resistidos se producen adaptaciones agudas. Las características de la Fase de Aceleración implican menor velocidad, menor amplitud y frecuencia de zancada en la carrera, mayor tiempo de contacto con el piso, mayor inclinación hacia adelante del tronco. Esto produce cambios en la configuración del tren inferior durante la fase de contacto. Por lo que en la Fase de Máxima Velocidad se observa menor velocidad, menor amplitud de zancada y mayor inclinación del tronco.

Como adaptaciones crónicas, van a existir diferencias en la adaptación dependiendo de las características de la población que entrena. En jugadores poco entrenados, mejoran el rendimiento en la fase de aceleración y aumenta su inclinación del tronco. Específicamente en el Rugby, se aumenta el rendimiento en la fase de aceleración, mejora la potencia en CMJ y DJ y no modifican la técnica, excepto una ligera inclinación de tronco.

Recordar los conceptos del principio. El descripto es sólo un método más, importante de conocer y aplicar, pero hace a cada uno de los métodos que se puede entrenar con nuestros jugadores.

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Twitter: @JuanCasajus

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