A raíz de diversos pormenores sucedidos y a modo de antídoto preventivo para que las relaciones entre los clubes, jugadores, directivos e intermediarios rugbísticos, marchen de acuerdo a cánones normales, sería importante traslucir el negocio de los mismos, dado que hay ejemplos en deportes populares, que esos intermediarios y representantes muchas veces perjudican a los clubes, otras veces a los jugadores y debemos velar por el futuro de nuestro querido deporte.

En primer lugar quiero aclarar que no soy enemigo de los intermediarios rugbísticos, los cuales muchas veces dicen que no cobran comisión, pero se quedan con los derechos de imagen, publicitarios, etc. pero si soy enemigo de la no transparencia, de los mismos, y siendo esa actividad  honesta, debe ser transparentada por que cualquier trabajo honesto, es digno.
 
Los clubes deberían antes de otorgar un pase al exterior a sus jugadores, invitarlos a dialogar a los mismos, haciéndole algunas preguntas concretas y simples a saber:

 1) ¿A qué país y club van a ir?
2) ¿Cuáles son las condiciones no monetarias?
3) ¿Qué persona es la que intermedia la operación?

En el futuro, con respecto a jugadores de rugby profesionales, según la IRB, deben ser agentes oficiales aprobados por esa  entidad  del rugby mundial.

 Acciones Ejecutivas

A) Se debe realizar el diálogo con los jugadores, para asegurar a cada uno una buena   composición de lugar, de su trabajo futuro, porque aquellas personas que tengan una posición más humilde en la escala social, a través de las informaciones obtenidas, se sentirán más  respaldados y contenidos por los  directivos  de  su club.

B) A los jugadores se  les debería solicitar alguna donación voluntaria en elementos para la práctica del rugby, dado que por ahora los cargos de derecho de formación primarios y secundarios  no se cobran y el único que gana es el intermediario rugbístico o los empresarios.

C) Los empresarios e intermediarios deberían después de cada operación, agradecer a los clubes y prestar ayuda en elementos rugbísticos, sean para la práctica o por ejemplo alguna pequeña  tribuna o palco, todo mientras no existan derecho de formación.

Conclusiones

1) No hacer una mínima tarea de esclarecimiento, alienta opiniones negativas sobre determinadas personas, además desprotege a jugadores, familias de los mismos y muchas veces los remedios a determinadas improvisaciones llegan tarde.
En el ambiente trascienden diversos nombres que involucran a ex –Pumas, ex jugadores de otros  países y ex -Entrenadores Nacionales, en mi opinión, considero que se deben clarificar  los nombres enigmáticos, con el objetivo de máxima transparencia.

2) No estoy en contra del negocio, pero sí de la desinformación a que se los somete a los clubes que han formado y dedicado mucho tiempo a los jugadores y en el momento que su gente los puede ver, se van del país sin explicitar absolutamente nada.
 
3) En el caso de ex entrenadores nacionales, provinciales, ex jugadores internacionales argentinos o  de nivel  clubes, no podrán dedicarse a la representación o intermediación de jugadores, ni crear programas de excelencia deportiva con expresiones de fines altruistas, cuando se esconde un futuro de representaciones no transparentes, ni declaradas o la simple comercialización de jugadores, porque lo único que conseguirá es que en un futuro no tan lejano nos igualemos al fútbol. Se deberá dejar transcurrir al menos 2 años calendario, luego de las actividades realizadas en el medio rugbístico y luego inscribirse en algún registro formal, en las distintas Uniones.
 
4) Enumero los pésimos ejemplos del fútbol argentino, para esto me remito  a un resumen de  2 cartas de lectores firmadas personalmente, publicadas en el diario La Nación en entre del 2005 y en el diario El Die de la Ciudad de La Plata en Octubre del 2006, en ellas decía :

“Cuando un representante, empresa o sociedad  coloca un director técnico en un club ,es inevitable, que, les sigan jugadores representados por ellos mismos, empresas o sociedades, por esto, los apellidos de los directores técnicos que giran de club en club son casi siempre e inevitablemente los mismos, salvo honrosas excepciones”

Sería importante investigar los casos de los últimos 10 años, a fin de establecer en qué casos coinciden pases de directores técnicos con los pases de los jugadores a esos mismos clubes, a  fin de  que los hinchas de este  fútbol  súper  profesionalizado, y dado que  los simpatizantes  sostienen la actividad, cuenten con información fehaciente, sobre los hechos acaecidos.
 
Este camino para nada ético, ni profesional presenta por lo menos 6 víctimas principales:

1) Aquellos jugadores provenientes de las divisiones inferiores de cada club a quienes se les destroza las ilusiones, las esperanzas y producen jóvenes frustrados, muchos ellos venidos de hogares humildes en los cuales todos ayudan y son sostén de las familias, para la lucha por salir de la pobreza y muchas veces del hambre.
 
2) Aquellos jugadores quienes siendo excelentes profesionales y con buenas condiciones  físicas, técnicas y tácticas escuchan de de boca del entrenador de turno, aquella frase laconica: “Usted no va a ser tenido en cuenta”, que envuelve en un misterio estas decisiones, porque generalmente no tienen ni pueden dar explicaciones coherentes.
 
3) Los directores técnicos, que no se prestan al negocio de las transferencias muchas veces no consiguen trabajo, sabiéndose en el medio futbolístico que muchas veces son de calidad superior, a los que ejercen la profesión, quienes a su vez rotan de club en club.
 
4) Aquellos jugadores que se los margina durante la temporada y se los manda a entrenar con las divisiones inferiores, o no se los incluye ni en el equipo de reserva, para no mostrarlos a la hinchada, estos jugadores no puedan competir sanamente con los jugadores traídos por el nuevo DT, quien coincidentemente tiene el mismo representante que esos jugadores recién llegados al club.
 
5) Periodistas que denuncian esta situación, no consiguen las entrevistas de los jugadores representados por el “X” representante, en cambio aquellos que  no cuestionan absolutamente nada y actúan con  un  amiguismo poco profesional, actúan prácticamente en tándem y ayudan a jugadores representados por los representantes poco escrupulosos. Un  ejemplo sería el otorgamiento en algún medio de una calificación en el  puntaje individual  mayor, por sus actuaciones, que no está en sintonía con sus merecimientos, esto realizado por periodistas indignos, que nadie sabe cuáles son sus intereses, ni a quienes  responden.

En general a todos los participantes como víctimas, de estas 5 situaciones, se les aplica una mordaza en cada situación particular, pues si denuncia lo sucedido, (dado que muchas veces las pruebas son ocultadas eficientemente o son subjetivas y no se las puede mostrar), y  expresan los sucesos estos jóvenes no conseguirán ni club, ni trabajo para ejercer la digna  profesión de futbolista, el remedio es no ventilar las injusticias y todo pasa y se olvida.

6) Al realizar tantos negocios con la compra venta de los jugadores, los sobreprecios en caso de comprar y los subprecios en el momento de la venta, así como determinados sueldos inflados convenientemente, producen lo que vemos diariamente en nuestro país, los  clubes  de fútbol en quiebra o insolvencia generalizada y a los  mismos no hay dinero que les alcance.

Excluyo de estos comentarios, sobre los directores técnicos de fútbol, en base a mis  informaciones a los Sres. Bielsa y Martino, como así también a todos los que anónimamente trabajan con responsabilidad y ética.; sin embargo tenemos informaciones que otros cobran, de los agentes e intermediarios, y peores son aquellos, que le cobran a los jugadores por hacerlo sentar en el banco  o entrar a la cancha, dado que reciben pagos  y deben compartirlos con su coach de turno.

Volviendo  al  Rugby, la  IRB (International Rugby Board), en sus Regulaciones Relativos al Juego  y traducidas al español ,en  la número 5, explicita las funciones de los agentes en forma precisa y taxativa ;ante todo lo  explicitado y en función de una ética superlativa, siendo la Argentina uno de los países más corruptos de la tierra, según Transparency Internacional, pues ocupa el puesto 109 en el ranking de corrupción en 2008, sobre 160 países, la UAR les debería exigir, a los que se quisieran dedicar a la intermediación de jugadores de rugby, que esperaran después de su vida activa en el rugby, al menos 2 años, para ejercer estas funciones y esto es lo que marcaría un código de ética cumplible y ejemplar.

A los extranjeros se les debe exigir que sean agentes oficiales en la medida que la intervenciones sean con respecto a los jugadores profesionales.

Por último y reafirmando con énfasis, los clubes deben estar informados y en esto no debe haber medias tintas o zonas grises si o si los misteriosos y enigmáticos intermediarios de jugadores de rugby, deben clarificar sus acciones.

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