Seguramente algunos piensen que el título puede estar ligado a un pensamiento fatalista, pero la realidad es que lo único certero en la vida es la impermanencia. ¿Qué es esto? Que todo, absolutamente todo, es cambiante, todo se transforma y nunca podemos saber qué nos depara el futuro.

Como deportistas tenemos la tendencia (aún más que el resto de la gente) que “nada me va a pasar”, que siempre habrá un próximo partido o un próximo momento donde pueda hacer las cosas de otra manera. Esto puede suceder o no puede suceder.
 
La práctica de la meditación nos ayuda a vivir la vida momento a momento, en el único tiempo real de la vida : El PRESENTE. Los orientales dicen que el presente es un regalo y que por eso se llama PRESENTE.
 
Imaginen por un momento transitar el partido momento a momento en el AQUI y AHORA, sin preocuparse por el pasado o por el futuro. Imaginen jugar 80 partidos de 1 minuto y no un partido de 80 minutos. Imaginen que cuando tacklean están tackleando, que cuando pasan la pelota están pasando la pelota.

¿Cómo sería nuestro rendimiento dentro de la cancha si pudiéramos llegar a este estado de conciencia? Para esto hay que poner la intención de la ardua tarea de RE-Educar la mente. Una de las herramientas para ir generando por momentos este estado es la meditación Mindfulness Atención Plena.
 
Para dar el 100% como jugadores no solo debemos dar todo desde el cuerpo, sino también desde el aspecto mental. Seguramente sea muy fácil para ustedes comprender esto desde la razón, es decir, es muy lógico pensar que la mente juega un papel fundamental en su desarrollo deportivo, pero cuando lo “bajamos a la tierra”, ¿cuántos de ustedes dedican tiempo a entrenar a la mente?

Pasa lo mismo con el sentido de la impermanencia, ¿cuántos de ustedes estarían de acuerdo en coincidir que la vida es impermanente y que en cualquier momento podemos pasar para el otro lado? Sin embargo, ¿cuántos viven la vida o juegan un partido como si, ese partido o ese instante pueda llegar a ser el último en sus vidas?

No se trata de decir “es lo último que me toca vivir y tiro  la casa por la ventana”, sino vivir la vida y el deporte que tanto nos apasiona PLENAMENTE ATENTOS, tantos los momentos de alegría como los de tristeza, el la victoria y en la derrota.
 
Es decir, vivir la vida y el rugby DESPIERTOS… Un abrazo

Actualmente no hay comentarios.