Estimadas lectoras y lectores: este es un simple homenaje a uno de los últimos nombres diferentes, como ganadores del Abierto Argentino, acontecido en el 2003. Me refiero a La AGUADA, quien hace 10 años se consagraba campeón del Abierto Argentino de Polo. El equipo de Open Door obtuvo, además de aquél impresionante logro, el suplemento especial pues también se llevó la Triple Corona. El otro club distinto fue Indios Chapaleufú II (campeón en 2004). Después de ese torneo, exclusivamente subieron al podio de Palermo los equipos de Cambiaso (LA DOLFINA) y el de los hermanos Pieres (ELLERSTINA).

Personalmente, me refiero a los equipos campeones de 2003 y 2004, con el nombre similar a la novela norteamericana escrita por James Fenimore Cooper (1789-1851), “El último de los Mohicanos” y pasada al cine con varios films realizados en 1936, 1965 y 1992, porque después de 2004 se repitieron solamente dos equipos, y fueron los últimos sobrevivientes a la dupla LA DOLFINA – ELLERSTINA. Es opinión de muchos que las ventajas que se observan en estos dos equipos, los hacen permanentes abonados a las finales desde el 2005, es decir durante todos estos ocho años.

He aquí los datos: La Aguada Polo Club fue fundado en 1959 por Don Julio “Iaio” Novillo Astrada, quién había empezado a jugar en 1932 en Open Door, Provincia de Buenos Aires.

Los primeros colores fueron marrón oscuro y crema por mitades. En este momento utilizan los colores blanco y bordó. Organizan la Copa de Novillitos, la Ladies Cup, la Cowdray Polo Club, la Guards P.C. y la Copa Internacional Julio Novillo Astrada, entre los torneos más importantes.

Obtuvo la Triple Corona en el 2003 ganando en Tortugas la final ante La Dolfina por 10 a 9 y en Hurlingham, la final a Indios Chapaleufu I, también por 10 a 9. Este es el único caso de la historia de la Triple Corona que la obtiene un equipo representado por cuatro hermanos.

Facilidades: 6 canchas de polo de primer nivel donde se dan clínicas de polo. También tienen una casa de huéspedes y el Club House.

» Crónica de la final

2003 – Final el 20 de diciembre en Palermo / LA AGUADA 12 – 10 LA DOLFINA 

La Aguada se alistó con Javier Novillo Astrada (9), Eduardo Novillo Astrada -h- (9), Miguel Novillo Astrada (9) e Ignacio Novillo Astrada (7).

La Dolfina formó con Adolfo Cambiaso (10), Sebastián Merlos(9), Juan Ignacio Merlos (10) y Bartolomé Castagnola (9).

Los goleadores de La Aguada fueron Javier Novillo Astrada(7; tres penales y un corner), Miguel Novillo Astrada (2) e Ignacio Novillo Astrada (3), mientras que los goleadores de La Dolfina fueron Adolfo Cambiaso (5; uno de penal), Sebastián Merlos (1), Juan Ignacio Merlos (3) y Bartolomé Castagnola (1).

El árbitro fue J.J. Alberdi; los jueces A. Gómez R. y M. Baibiene.

Los otros equipos participantes fueron Indios Chapaleufú II, Ellerstina, Indios Chapaleufú I y El Metejón. La Aguada tuvo de entrenador a Norberto Fernández Moreno. Presenciaron el match 18.000 espectadores.

Según Xavier Prieto Astigarraga, en La Nación del 21 de diciembre expresaba: “Genio y figura: Miguel Novillo Astrada“.”El capitán del campeón fue el más destacado de la final y es gran candidato a los 10 de handicap; es todo corazón“.

Carlos Beer decía: “Miguel Novillo Astrada, gran figura de Palermo y de la temporada“. “Los hermanos Novillo Astrada se quedaron con todo: con dos chukkers finales fantásticos y una estupenda actuación de Miguel, ganaron Palermo y, por ende, la Triple Corona; la Catedral vibró con 18.000 personas entusiasmadas y alentando“.

Claudio Cerviño nos volcaba su opinión: “Se recibió de grande“. “La Aguada tiene corazón. Es inteligente. Juega en equipo. No se desordena cuando está en desventaja. Es un artesano en el recurso de enganchar tacos. Presiona a veces al límite, pero encuadrado dentro de lo normal en un partido de alto voltaje. Juega al polo y descubrió que cuenta con cracks“. “La Aguada hizo historia: es campeón de polo“.

Eduardo “Taio” Novillo Astrada, el padre de los campeones decía: “Un logro que ni yo imaginé. Estoy feliz y orgulloso”.

Resumo todo en una pregunta del diario La Nación a Miguel Novillo, una vez consagrados campeones: ¿Qué cambiaron después del sexto chukker, en el que terminaron 6-9? “Lo mandamos a Javier más adelante y Eduardo y yo tomamos las marcas en el medio, que era donde estabamos perdiendo. Esa, y lo bien que nos anduvieron los caballos en la repetición, fueron las claves“.

Personalmente tuve la imnmensa satisfacción de hacerle un reportaje a Miguel Novillo Astrada. He aquí el mismo, y pude llegar hasta lo más profundo de su amor por el polo y los caballos y con estas sencillas preguntas él pudo plasmar todos sus sentimientos.

He aquí Miguel Novillo Astrada: nació el 10 de febrero de 1974; su primer Abierto lo jugó en 1994; llegó a 10 de handicap a fin del 2003, obtuvo el Olimpia de Plata ese mismo año y fue el capitán en la final del Abierto Argentino, le dedicó el triunfo de Palermo a sus padres y abuelos. Como dato importante, el abuelo Don Julio Novillo Astrada, el día de la final tenía 90 años.

1- ¿Qué significa el polo en tu vida?
Hoy el polo es una forma de vida para mi, ya que ocupa gran parte de mi tiempo.

2- ¿Porqué elegiste el polo como deporte; le viste virtudes al juego, diversión o tenías un carisma especial hacia los caballos?
Fue una combinación de todo. Como mi abuelo y mi padre jugaban, siempre estuve familiarizado con el deporte y empecé de muy chico. Ir a ver el Abierto en Palermo me motivó a querer llegar a jugarlo y soñar con grandes logros.

3- Hablame de tus domadores, tus petiseros, tus mateadas con ellos… ¿qué aprendiste de los mismos, a quién recordás?
Aprendí mucho de ellos y de chico siempre los admiraba por el conocimiento y el contacto especial que tenían con los caballos. Me pasaba mucho tiempo con los petiseros de papá y trataba de trabajar a la par de ellos. Hoy tengo 6 petiseros y formamos un equipo. Yo y ellos, por la evolución del deporte y de la cría de caballos somos mucho más profesionales ya que manejamos los caballos como atletas de gran valor. Pero la esencia se mantiene y la mateada y las conversaciones siguen siendo las mismas.

4- Hay un proverbio árabe que dice: ‘la suprema felicidad de esta tierra está en el lomo de los caballos’. ¿Lo sentis así, los querés con pasión?
Es una pasión inexplicable y más cuando uno se conecta con el caballo a través de las piernas. Yo siempre digo que los caballos son como las piernas del futbolista. Cuando un caballo y el jinete se conectan, el caballo termina siendo una extensión del cuerpo del jinete. Uno se pasa tanto tiempo con los caballos, que termina conociendo sus hábitos y sus personalidades y se encariña. Más aún cuando uno es criador.

5- ¿Cuál era tu caballo o yegua preferida? ¿Por qué razones? ¿Cuál era el nombre y el pelaje?
Mi mejor yegua de chico era la “Cereza“, era zaina colorada y tenía un mancha blanca en el hocico, algo no muy común. Era muy tranquila y átletica a la vez. Le dieron el premio a la mejor yegua de la copa República Argentina en 1990. Era de la cría de mi abuelo Julio, lo que la hacía muy especial también. Hoy su primera hija la estoy jugando en el Abierto Argentino y es mi mejor yegua y una de las mejores de todas en el Abierto Argentino.

6- ¿Qué es tu club?
Mi club es la chacra donde empezamos a jugar de chicos. Mi Abuelo tenia un campo en Córdoba llamado “La Aguada” donde jugaba al polo en el verano con sus amigos. Luego vendió ese campo y compró esta chacra en Open Door (Luján), dónde junto con mi papá hicieron 2 canchas y lo inscribieron como club en la AAP, también como La Aguada. Luego yo y mis hermanos compramos más hectáreas alrededor y lo anexamos a la parte de papá y es todo parte del mismo club. Hoy tenemos 6 canchas de primer nivel y es donde entrenamos y tenemos nuestros caballos.

7- ¿Cuales eran los partidos más clásicos o con más rivalidad?
Los partidos más clásicos nuestros eran con Chapa I. Ellos eran los hermanos que se iban y nosotros los que llegábamos. Pero no había una rivalidad grande, siempre se jugaron muy limpiamente los partidos. Hoy podría decir que los partidos con Ellerstina son los clásicos.

8- ¿Cuales de las finales del Abierto te impactaron más?
La del 2003, ya que era a la segunda final del Abierto a la que habíamos llegado, pero esta vez estaba en juego la Triple Corona y era una oportunidad única en la vida que no había que dejar que se escape… y así fue.

9- ¿Cómo se vivió en la cancha?
Fue increíble. La gente y nuestra hinchada estaban con todo y yo luchaba para mantenerme concentrado en el partido y no pensar en nada más.

10- ¿Cómo eran los festejos después de los partidos?
Entre amigos el mismo día del partido y al día siguiente, con asados en las caballerizas con nuestra gente. Hablábamos de cada caballo, de cada jugada y planeábamos la recuperación y el entrenamiento de los caballos para el siguiente partido.

11- ¿Qué goles fueron para vos históricos?, tratá de describirlos…
Para mi, los más importantes que hice yo, fueron 3. El de la semifinal contra Chapa I en 2003, para ponernos arriba por 2 goles faltando 3 minutos para que finalize. Fue un pase de Javier que yo anticipé y llegué cortado solo, al arco. El de la final, contra La Dolfina; un palo por debajo del cogote con mucho ángulo desde las 60 yardas, en el chucker 7, para ponernos a 2 goles abajo y 2 minutos después otro cogote con buen ángulo, pero de 80 yardas para ponernos a 1 abajo, lo que le puso mucha presión al contrario y logramos quebrarlos.

12- ¿Algún penal importante y dificil que hayas convertido?
Sí, cuando llegamos a la final de 1999 convertí un 60 yardas que nos dio el pase a la semifinal. Fue muy bueno para mi, porque yo no tiraba los penales y ese dia Javier, que era el que los tiraba, no tenía un buen día y me dejó a mi. Por suerte entró.

13- ¿Alguna bocha de aire que le hayas pegado y que te dio gran placer?
En 2003, cuando metí en la final uno de los goles que te describí, paré un back de punta, pegándole a la bocha de aire y agarré a todos a contramano.

14- ¿Contra quien debutaste en el primer Abierto jugado?
En el primer Abierto debuté contra Ellerstina de 1994, el equipo, que ganó la Triple Corona. Fue increíble jugar contra ellos y el poderío de caballos que tenían. Me abrió los ojos y aprendí a donde tenía que apuntar para llegar a ganar el Abierto.

15- ¿Cuales son tus mejores amigos de tus equipos y de los rivales?
Tengo muy buen relación con todos en general. Las veces que tuve problemas o diferencias con alguién las arreglé lo antes posible porque es un ambiente muy chico y no vale la pena estar peleado con nadie. Al estar tan profesionalizado es difícil tener amigos, ya que todos competimos por lo mismo. La gente del polo en general es muy buena y cuando alguien tiene un problema, todos se solidarizan con uno.

16- ¿Cómo viviste la designación del Olimpia de Plata de 2003?
Ese año fue todo muy fuerte ya que se dio todo junto al mismo tiempo. Ganamos la Triple Corona, se casó mi hermano, me subieron a 10 de handicap y me otorgaron el Olimpia y todo esto fue en una semana. Mis amigos me llamaban y me felicitaban por el Olimpia y la verdad que yo no me daba cuenta, lo importante que era. Hoy lo valoro mucho más que en ese momento y es un orgullo muy grande.

17- ¿Tenés alguna anécdota importante para contarme?
Yo tuve una gran relación con mi abuelo, quien me enseñó mucho y que me acompañó siempre hasta que murió. Siempre estaba al tanto de todos nuestros partidos. Cuando eramos chicos y teníamos algun partido entre semana siempre nos buscaba por el colegio y nos llevaba a jugar. Mientras viajábamos a los partidos nos hablaba de cómo jugar y siempre nos decía lo bueno que era el otro equipo, y que los contrarios eran buenísimos. Una vez terminado el partido y habiendo ganado nosotros, venía y nos decía lo bien que habíamos jugado y que le sorprendía que hayamos ganado tan bien. El se ponía mas contento que nosotros.

De grande me di cuenta que nos decía todas estas cosas para sacarnos presión y para que entremos concentrados, ya que haciéndonos sentir inferiores uno entraba a la cancha con más ganas y preparados a marcar bien al contrario. En el 2003, él fue muy importante para el equipo ya que cuando empezó la temporada nos anotamos para jugar el Abierto del Jockey Club y yo jugaba de back, Javier de 3, Eduardo de 2 y Nacho de 1. Perdimos la semifinal y el equipo no tenía funcionamiento. Entonces él nos dijo de cambiar las posiciones ya que el equipo no tenía ataque. Entonces para Tortugas cambiamos todo. Nacho pasó de back, yo de 3, Eduardo quedó de 2 y Javier pasó de 1.

Gracias a ese cambio ganamos Tortugas y más tarde la Triple Corona. Fue el mejor regalo que le pudimos dar después de tanta dedicación y pasión por sus nietos y el deporte.

Salud LA AGUADA, en el recuerdo del 10º aniversario del campeonato más importante obtenido en toda la historia del club.

Eduardo García Sáenz

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