Desde hace mucho tiempo, incluso siendo un niño allá lejos en el tiempo en el barrio de Florida, siempre que apoyaba la cabecita en la almohada soñaba con ganarme la lotería para poder regalarle a mis viejos una casa con muchas habitaciones.

Estaba claro que el hecho de dormir los 4 juntos en una habitación marcaba mi inocencia infantil y no dejaba de ser un detalle que quería cambiar de nuestra vida. De la misma manera verlo llegar a mi viejo con bolsas llenas de comida y regalos para todos, pero con un detalle que no podía pasar por alto. Esa venda que tenía en el brazo, algunas veces con una manchita de sangre mínima, pero siempre impresionante para mis ojos.

Con el tiempo entendí que mi viejo en las épocas complicadas, iba a donar sangre muchas veces al mes a cambio del único dinero que entraba en mi casa, que huevos le metía para mantenerse siempre estoico ante la adversidad y la debilidad física que le producía la perdida de tanta sangre.

Junto a él, su fiel compañera, su más acérrima defensora, la que aguanto todo y más, mi Madre, siempre ayudando, siempre poniendo el hombro, siempre brindando una sonrisa para quien la necesitara, sin pedir nada a cambio, nunca.

Muchos se preguntarán porque escribo esto en un blog de rugby, alguna vez leí algún comentario en un importante blog de rugby de Argentina, donde se refería a los idiotas que comparábamos siempre el rugby con la vida, se notaba a la legua que el que lo había escrito nunca había ni siquiera pisado una cancha de nuestro amado deporte.

Simplemente porque mi vida es el rugby, y porque el rugby es vida, tan simple como eso.

En momentos de adversidad y desencanto siempre fue mi fuente de vida para mantenerme de pie, y poco a poco le fui transmitiendo esa locura a mi mujer y por supuesto, a mis hijos.

La estoica Gala, aguantándome en los peores momentos, en los más oscuros de nuestra existencia, pero siempre unidos como una auténtica segunda línea de la vida, aguantando ese eterno scrum cinco en contra con tres jugadores menos.

El mayor Manu, con una cabeza privilegiada, tuvo la necesidad de sentirse un jugador de rugby para luego transformarse en un gran educador de los más pequeños. La pasión, la amistad y la solidaridad son herramientas que utiliza a diario, y seguramente le acompañaran el resto de su vida, terminando de moldear al Hombre de Bien en que se está transformando.

El pequeño Joan, una máquina de la entrega absoluta, desde chiquito necesitó dar el triple para lograr un pequeño pasito y continuar su crecimiento de manera normal. Hoy con la seguridad de haber superado el reto, con su mezcla de bebote y adolescente en ciernes, el rugby le da las herramientas para no creerse demasiado, y seguir trabajando con humildad y entrega en todos los ámbitos de su corta vida.

Ahora me toca a mí, a este enorme saco de huesos rotos, a punto de cambiarme mi destruida cadera izquierda, con un dolor infrahumano que pareciera que a veces me corta el aliento y las ganas de vivir. Tuve la suerte de que el rugby me diera otra oportunidad, la de seguir enseñando y porque no aprendiendo, esta vez con l@s chic@s maravillos@s del RC. Sitges, un equipo que tiene mucho para crecer y soñar, pero sobretodo, unas ganas inigualables de disfrutar del rugby envuelto en una amistad verdadera, algo marcado a fuego por todos sus entrenadores, en síntesis, rugby en estado puro.

Y después me dicen que el rugby no es comparable con la vida…

Hace tiempo que deje de soñar con ganarme la lotería…

Prefiero hacerlo despierto disfrutando de los tres tesoros que la vida me regalo, y de tantas personas y personitas que no dejan de brindarme cariño allá donde vaya…

Ese es mi sentido de la vida…

Disfrutar de los amores, vivir en paz y brindarle amor a quien lo necesite…

Ese es el único sentido de la vida…

Gracias por leerme…

En nombre mío y de mi Familia, Gala, Manu y Joan…

FELICES FIESTAS PARA TODOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

NUESTRO MAYOR DESEO DE PROSPERIDAD!!!!!!!!!!!!!!

QUE SIEMPRE EXISTA EL AMOR EN VUESTRAS VIDAS!!!

Mi pequeño homenaje final para tantas personas que nos han dejado…

Te fuiste muy joven…

Te fuiste muy pronto…

Viviste con locura y pasión…

Fue tu gran legado para los más chicos…

Fue tu gran legado en Torcuato…

Hasta siempre Zequi querido…

Nunca te olvidaremos…

  • Pablo Csaky

    Muy bueno Diego, Felicidades para vos y tu familia tambien, abrazo grande!

  • silvia

    Me emocionan tus palabras. Nada teniamos q ver con este deporte, incluso me costo entenderlo….pero el pequeño Santi “Chino” Ledesma con sus casi 6 años habia pisado la cancha y sintio la magia!!!! Sintio que era importante estar ahi cada sabado, que esos eran sus Amigos , que el respeto al projimo, la camaraderia y todo lo que le enseñaban era muy bueno.
    Y ahi estuve….aprendiendo como se jugaba, acompañando a un elefantito a crecer con la manada.
    Ya pasaron 5 años mas y la magia sigue estando, la felicidad de cada entrenamiento, de cada partido, de poder quedarte con tus Amigos hasta agotar tus energias jugando con la ovalada me ayudo a comprender de que se trataba todo esto.
    Te volveria a llevar por primera vez una y mil veces mas porque como me decis vos “chino”… Zequi no peleo tanto como un leon ma….peleo como un elefante y cuando algo me pase voy a hacer lo mismo.
    Soy una mama que ahora entendio de q se trataba esto. Ni mas ni menos que una forma de vida. Gracias!!!!!!

  • Gonzalo

    Gigante, Pache, Felices Fiestas para vos y tu Flia !!!

    Gonza