En medio de la recuperación por la exitosa operación de mi cadera, tengo mucho tiempo libre para pensar, recordar y reflexionar sobre todas las cosas que me pasaron en esta vida, las buenas para recordarlas con el placer y orgullo de haberlo logrado, y las malas para analizar que pude haber cambiado y de que manera afrontaría cada situación que se nos presenta a lo largo de nuestra historia.

También es momento de ver y analizar mucho rugby del bueno en el final de dos competiciones importantes del Hemisferio Sur, primero el espectacular Super Rugby donde compitieron por segundo año los Jaguares argentinos, la palabra fracaso no me parece la apropiada, pero todo lo que nos vendió la directiva y el cuerpo técnico de la Unión Argentina de Rugby no se ha cumplido en ningún aspecto.

No se amplió la base, siguen jugando siempre los mismos, se ha menospreciado la historia y la leyenda del rugby argentino, se ha manoseado a muchos jugadores jóvenes que indefectiblemente deben continuar su carrera en Europa para poder crecer tanto deportiva como humanamente hablando, y por supuesto es imperativo que en Los Pumas jueguen los mejores jugadores argentinos al margen de que la franquicia sea utilizada para foguear tantos buenos jugadores que surgen día a día en el rugby de Club, cualquier otro camino seria el equivocado.

Ya tenemos las semifinales con tres equipos neozelandeses y nuevamente los impredecibles Lions de Sudáfrica, mi favorito lo tengo claro que son los Crusaders de Kieran Read, un equipo preparado para ganar en las condiciones que sea, si hay que jugar lindo lo hacen con todas las florituras posibles, pero si hay que calzarse el casco de guerra mejor no ponerse delante, sino pregúnteles a los maravillosos Highlanders quienes fueron diezmados en la fría y lluviosa noche de Christchurch, quedando con un inimaginable 0 en su marcador.

Igualmente hay muchos nombres importantes y auténticos equipazos en los Chiefs, Lions y Hurricanes, imposible determinar favoritos con estos cuatro pesos pesados, solo queda disfrutar de un sábado de rugby al máximo nivel, maravilloso.

Obviamente que el éxito deportivo es el centro de todo lo que realmente interesa, pero por una vez hay algo que supera todo lo referido al juego y a los triunfos dentro de un campo de juego del deporte que sea.

“Lo más importante es que quiero felicitar a Christian Lealiifano por volver a jugar, todo el mundo se centra en el juego, el resultado y sobre todo en ganar. Pero cuando los hombres como el regresan después de la lucha que han tenido, es realmente gratificante estar cerca de una persona como Christian. Es inspirador no solo para su equipo, sino para el resto de la comunidad del rugby.”

Las emocionadas palabras de TJ. Perenara se referían al regreso de su rival en los Brumbies de Camberra, Christian Lealiifano luego de 11 meses de lucha contra la leucemia. Algunos medios australianos la bautizaron como “Una gran historia humana”, yo la resaltaría como una Gran Historia de Rugby, Christian Lealiifano, un titan de la Vida y del Rugby.

Y para cerrar el capítulo de las antípodas me quería referir a un extracto del libro “Legado” de James Kerr donde encontraremos la historia del cambio en los All Blacks en la última década, para llevarlos a transformarse no solo en la máxima referencia del rugby a nivel deportivo, sino también en un ejemplo como comportamiento humano adecuado para aplicar en nuestra sociedad, por favor no tiene desperdicio.

“Primero es elegir al jugador. No tanto el talento, sino la personalidad. Tampoco al más fuerte o al más inteligente, sino, parafraseando a Charles Darwin, al que mejor se adapte a los cambios. “Un jugador que hace grande al equipo es mejor que un gran jugador”. Los “cabrones”, directamente, no entran. Se respeta el proverbio árabe que dice: “Mejor mil enemigos fuera de la carpa que uno dentro”. Será más fácil luego jugar juntos y sincronizados, como las aves, que vuelan en equipo. Al elegido, el líder le hace dos preguntas: “¿Qué podés ofrecer?, ¿qué vas a sacrificar?”. El líder quiere crear más líderes, no seguidores. Líderes que hablen porque “las palabras inician revoluciones”. Pero, ante todo, líderes que actúen, porque “cuando las acciones hablan, las palabras son nada”. Líderes que, aún después de la más dura de las batallas, y del aplauso de miles, barran ellos mismos el vestuario. “Porque nadie cuida a los All Blacks. Los All Blacks se cuidan a sí mismos”.

“Kerr cita un proverbio griego: “Una sociedad se hace grande cuando los ancianos plantan árboles que nunca verán”. Y cuenta que cada nuevo All Black recibe un libro que recuerda historia, héroes, valores y pautas del equipo. El resto de las páginas está en blanco. Para que el recién llegado las llene con su propio legado.”

Y el sábado Torcuato de nuevo en otra final del Nacional de Clubes contra un durísimo Tala y en un escenario muy conocido, las instalaciones del CASI en San Isidro y con un partido preliminar de lujo, Toulon-Argentina XV, seguramente será otro marco de público espectacular el que disfrutaremos este sábado todos los amantes de nuestro deporte

Que linda semana para disfrutar en Torcuato, sobre todo el jueves por la noche cuando se produce la comunión entre los jugadores de la primera y todos los chicos de las inferiores que se acercan a cantarles luego de la cena. Momento mágico que año tras año, ganando o perdiendo se lleva a cabo en el viejo quincho del Hindú Club de Don Torcuato, que momento mágico, que locura hermosa, que maravilloso haber crecido bajo el cielo de Torcuato junto a todos los amigos que el rugby me regalo…

Hasta aquí la actualidad, ahora llega el momento de los flashbacks, les dejo con dos, una nota que escribí cinco años atrás y que lamentablemente en la actualidad la podría volver a redactar sin cambiar una palabra. Aunque lo positivo es que el tiempo y los errores me han otorgado el antídoto para seguir trabajando a pesar de la ponzoña que por momentos nos rodea a todos los que luchamos porque el espíritu de nuestro deporte se mantenga vivo.

Hoy más que nunca hay que seguir trabajando más juntos, hombro con hombro, por el Club y por los niños y jóvenes que se acercan para que los ayudemos a crecer en el deporte y en la vida, por eso y por mucho más, siempre para adelante…

“Es muy probable que este perdiendo inspiración, además de muchas otras cosas, esta claro que los años no vienen solos, y a medida que el tiempo transcurre, el desgaste lo comenzamos a notar.

Físicamente, no tengo nada que agregar a los que todos saben, la vista y la memoria ya son un caso serio, la primera la vengo dibujando desde hace más de un año, pero sinceramente no me veo con gafas, aunque se me ría en la cara toda la familia intentando dilucidar alguna letra.

La memoria, uff…, la memoria, caso raro…, parece pasajera, de golpe no me acuerdo el nombre de un chaval que veo cada semana, pero por otra parte, me fluyen las anécdotas de tiempos muy pasados, hasta me acuerdo el nombre de un grupo que bailábamos en los 80’s, A Flock of Seagulls, sonando en una fiesta del recuerdo, la gente alucina…

Sin embargo, puedo fanfarronear de que estoy logrando mas claridad y lucidez, para resolver situaciones y superar obstáculos, es como una forma de supervivencia, es como que me estuviera creciendo una capa invisible y resistente, que logra que muchas cosas que antes me hacían tanto daño, hoy las asimile o destruya, teniendo en cuenta la intensidad de su poder.

Quizás es buen momento para hacer un balance y mirar atrás…,

¿Que podemos sacar en limpio?

¿Que nos queda de aprendizaje?

Muchísimo…, es infinito el valor que le podemos sacar a las situaciones vividas, tanto las positivas, como sobretodo, las negativas, aquellas donde sentimos la crueldad y el desprecio en su máxima expresión, aquellas donde el ser humano demuestra su poder mas destructivo.

Hoy donde la palabra crisis esta tan de moda, deben aflorar otros conceptos, aquellos con los que muchos crecimos, y muchas veces no sabemos donde aplicar…, no significa que tengamos la verdad de la vida, pero en muchos casos podemos, como mínimo, ayudar, que ya es importante.

Hoy muchos se llenan la boca con la palabra, VALORES, los valores.

¿Los valores de que?…, me pregunto, si después de nombrarlos, los estas pisoteando sin ningún tipo de titubeo, apenas doblaste la esquina.

Es fácil hablar de valores, en el trabajo, en el colegio, en el deporte, en el rugby…, el único valor realmente VALORABLE, son los hechos, predicar con el ejemplo.

¿O tienen alguna duda?

Hoy ningún ámbito social se libra de la gente retorcida y destructora, aquella que con su lengua bífida y venenosa hace daño donde vaya, sin importar las consecuencias que provocan.

En estos once años que llevo en Europa, he vivido todo tipo de situaciones, he disfrutado del éxito y del bienestar como nunca antes lo había hecho, pero también fui derrotado y doblegado hasta las ultimas consecuencias, aquellas donde sin morirte, te sentís la persona mas despreciable y despreciada del planeta…, a partir de la segunda opción comencé el cambio, comencé a recorrer un camino distinto, aquel donde la venganza y el odio no tienen ninguna señal que te guie hacia ellos, solo el desafío de crecer de la mejor manera posible, rodeado del amor y cariño verdadero.

Esta última temporada me abrió los ojos definitivamente…

¿Vale la pena seguir penando año tras año, y terminar siempre de la misma manera?

Sentir que no estas en tu Club, ni estas con tu gente, que aquellos con los que compartes tanto tiempo, salvo raras excepciones, nunca entenderán todo lo que les quisiste transmitir.

A la distancia, comenzando a disfrutar del verano europeo, también disfruto el momento exitoso de tantos amigos y de sus respectivas Familias, demuestran que la única forma de lograr los objetivos se basa en el trabajo, en el sacrificio, pero sobretodo en la humildad.

Si tengo que hacer una comparación hoy, de los dos tipos de rugby que me toco vivir, no puedo dejar de encontrar una sola similitud, la polémica constante, el agravio indiscriminado.

Diferencias muchísimas, sobretodo si hablamos de juego y de trabajo en equipo, eso se aplica no solo en el campo sino también en la evolución de cada institución para crecer tanto internamente, como en el aspecto global.

Hoy hay muchas diferencias de criterio en el rugby argentino, muchísimas, casi inimaginables para la gente de aquí, pero todas las diferencias se superan, creando volumen de trabajo en cuanto a cantidad y calidad reflejadas sobretodo, en la promoción del rugby, en las categorías inferiores, en la formación de educadores.

Pues aquí nada que ver, es mas fácil apuntalar la frase, “divide y vencerás”, esa que hace mas fuerte y poderoso a todo aquel que nunca busca que las cosas fluyan en buenos términos, los mismos que se nutren de la polémica y la división de los grupos, nada mas perjudicial para todos los que amamos las leyes de este sagrado deporte.

¡Pero cuidado!

Que no todo es culpa de la gente de aquí, muchos compatriotas nuestros se dedicaron y se dedican a mancillar el espíritu y el nombre de muchos históricos que trabajaron durísimo para colocar al rugby argentino en el sitio en que se encuentra en la actualidad.

Hoy se puede encontrar mucha gente trabajando en los clubes y en las federaciones, aportando ideas y sobretodo mucho trabajo en el campo de batalla, esos terminaran quemados y sin fuerzas, mientras que otros subsisten aprovechando los puntos de conflicto tan comunes en el rugby español, chupando la sangre y la energía a todo aquel que se ponga en su camino.

En mi caso personal, continuare trabajando desde la cercanía de mi trinchera familiar, respaldando y aconsejando a mi hijo mayor en todo lo que me necesite, y guiando al más pequeño en su crecimiento como persona y como deportista con los valores adecuados para transformarse en un hombre de bien.

Y por supuesto, intentando aportar cosas positivas no solo en el ámbito deportivo, sino también desde el punto de vista social y educativo, en el proyecto de Club que inicie la temporada pasada junto a todos los amigos del RC. Sitges, el Club elegido por quien escribe y su Familia para continuar con esta locura hermosa llamada rugby…

Así que, a seguir trabajando por el rugby y por los chicos.

Es un gran Honor y Responsabilidad poder seguir haciéndolo…”

Para cerrar les dejo una anécdota muy divertida de las tantas que viví como jugador y entrenador en todas las giras de rugby que tuve la suerte de realizar, es importante mantener ese espíritu para que la llama nunca se apague…

“Finales del año 84′, aunque había debutado en la primera ese año, me iba de gira a Mendoza con la Menores de 19 y todos mis amigotes…
Todo iba bien en el vetusto autobús que nos llevaba, hasta que de madrugada en medio de algún paraje recóndito de la geografía argentina, el motor del viejo bondi dijo basta…
¿Qué hacemos? Nos preguntamos todos…
Al cabo de unas horas, luego de haber jugado cientos de tocatas en medio de una ruta que no pasaba nadie, a lo lejos divisamos un viejo tractor que se acercaba lentamente…
Era el típico hombre de campo argentino con toda su hospitalidad y buena onda que nos sacaba del entuerto y buscaba ayuda en un pueblo cercano…
Al poco tiempo aparecían varias camionetas para levantarnos y llevarnos al pueblo donde pedimos ayuda, y al cabo de varias horas más nos venía a buscar otro autobús para continuar con la gira…
Así conocimos Vicuña Mackenna, un pueblito donde causamos sensación jugando otro campeonato de tocatas interminable pero con un condimento especial, la cantidad de público presente, ya que no sólo suspendieron las clases del colegio local, sino que hasta la gente cerraba los comercios para ver qué hacían esos locos porteños y esa pelota tan rara con el nombre Mitre que nunca se sabía dónde podría caer…
Esta foto refleja ese viaje y tantas anécdotas fascinantes que nos dejan las giras de Club junto a tus amigos de toda la vida y una pelota ovalada…
Inolvidable…”

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