Foto: Prensa UAR Al realizarse un entrenamiento de Rugby, se entiende que se está realizando una carga física o técnica. Y determinar un posible control es el desafío. El control y planificación de las cargas son elementos muy importantes fundamentalmente en el Rugby Juvenil y Mayor. Los indicadores que se emplean concretamente en el control de las cargas son muy variados. Esto se debe a que en el Rugby la composición de los medios de entrenamiento incluye mucha cantidad de ejercicios. Las características de la carga: –         Grado de especialización (Carga específica / Carga no específica). –         Tendencia (Aeróbica / Mixta / Anaeróbica Glucolítica / Anaeróbica Aláctica / Anabólica). –         Complejidad coordinativa (Elevada / Media / Baja) –         Magnitud (Máxima / Grande / Media / Pequeña).   Una sugerencia para aportar una base de solución es la clasificación de los medios de entrenamiento, es decir agruparlos según distintas categorías. Utilizaremos las siguientes características: El grado de especialización. La complejidad coordinativa. La magnitud que determina el grado de influencia del ejercicio sobre el organismo del deportista. El control de la tendencia de la carga El control del volumen de la carga. Con respecto a la carga competitiva y de entrenamiento se tiene que tener en cuenta tres principios: 1)     Carga creciente. Es la relación existente entre el aumento de las exigencias y la adaptación de los sistemas funcionales físicos y psiquicos del jugador de Rugby. Sólo cargas nuevas, más altas y más calculadas producen rendimientos más altos. Aplicar las cargas de modo tal que éstas se aproximen al límite del potencial individual pero que puedan se realizadas son causar daños. Posibilidades de variar las cargas, el Rugby es muy rico en éste sentido. 2)     Carga cíclica. Se basa en que la forma física se desarrolla en fases. Muy importante prestar atención al descanso. Planificar la preparación del rendimiento a largo plazo bajo el aspecto de la carga cíclica en la forma de microciclo, mesociclo y macrociclo. Variar la magnitud, la dinámica y las tareas  fundamentales. 3)     Carga contínua. Se basa en las interrelaciones existentes entre medio ambiente y los sistemas funcionales psico-físicos. Evitar interrupciones innecesarias, sobre todo si los jugadores dejan de asistir. Planificar las exigencias para entrenar las tareas del respectivo ciclo de entrenamiento. Organizar las fases de descanso indispensables para evitar una sobrecarga. Tener en cuenta la velocidad distinta en que se pierden las capacidades tanto condicionales como coordinativas y así las técnicas. Juan Casajus / Twitter @JuanCasajus

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