Oír entonar las frases del himno por nuestros Pumas ya forma parte del espectáculo, momento donde no alcanzan las palabras para definir lo sentido. La música descarga ese cóctel de sensaciones internas y que explota por medio de ese aliento contenido derramado en lágrimas.

Desde ese momento, más allá del resultado obtenido, sentimos que ya hemos ganado puntos en nuestro fuero interno y lo mostramos en esa identificación colectiva donde todos sentimos “la celeste y blanca”, representados por esos quince “gladiadores” tomados de la camiseta vibrando, y temblando ante las estrofas que le recuerdan su misión.

Patria, sentimiento difícil de definir. Es mucho más que una bandera, aleteando a los vientos la promesa invencible del retorno. Es algo sin nombre que se lleva a todas partes, y que se acentúa al estar lejos de ella. Es lo que nos hace vibrar y sentir nuestra tierra de distinta manera. La patria es algo intangible, abstracto, es el barrio, los afectos, la escuela, la familia, el club, los amigos. Es una necesidad de demostrar que “somos” solamente con la presencia, que los argentinos poseemos una unidad, donde hay un algo que nos traspasa y que nos representa en cada partido, con la presencia representativa de nuestros jugadores.

¿Y qué es la Nación? Es la expresión de nuestra cultura, nuestras tradiciones, nuestras costumbres, el amor a nuestro territorio, la posesión en común de una tierra de recuerdos compartidos. Todo este sentir se conjuga en el rugby, donde jugadores de distintas provincias, ciudades, y clubs se reúnen para representar a la nación de la mejor manera posible, a un pueblo desbordado, a un deporte de equipo, unidos en una simbólica lucha y competencia por la virtual soberanía.

La emoción es una descarga afectiva que descubre la parte más íntima del ser humano: sus motivaciones, deseos, objetivos y necesidades. Nos recuerda quienes somos, para qué estamos, a qué venimos, hacia donde vamos, envueltos en un sentimiento de orgullo, identidad y pertenencia.
Demostrar las emociones no ha sido considerado importante en el deporte, ni que decir del rugby, juego de caballeros, y…ya sabemos que los caballeros no lloran. Pues esta teoría no se cumple en este caso y los caballeros también lloran.

Tal vez sea necesario perder el miedo a demostrar las emociones y seguir manifestándose y motivando a todo un país por medio de la pasión por lo que se dice, se hace y se siente.

¡Vamos Pumas! sigan emocionando y haciéndonos sentir que detrás de ustedes hay toda una Nación de pie que también aprieta los dientes en un abrazo simbólico, donde el sólo hecho de derramar una lágrima por el país, significa que ya hemos ganado.
[youtube link=”https://www.youtube.com/watch?v=Afp89oE4K6U” width=”612″ height=”315″]

Lic. Julia Alvarez Iguña
Psicología aplicada al Alto Rendimiento
j.iguna@hotmail.com
www.psico-deportes.blogspot.com

Actualmente no hay comentarios.