Los tiros cortos como el approach y el putt, son conocidos como la parte más importante del golf. Basta ver algún torneo, para darnos cuenta que es en el green, donde los torneos se ganan o se pierden. Bobby Jones solía decir, que el putt, es un “juego dentro de un juego, y la parte más importante del golf”, y por eso debe ser jugado como tal. El juego del green es diferente a todos los demás. Es el único tiro donde la pelota rueda por el piso, contrariamente a los demás golpes que van por el aire según el impacto del swing.

Físicamente es el tiro más fácil de todos. Si ponemos a una persona mayor que nunca jugó al golf a jugar el putt, probablemente á a meter algunos tiros de dos o tres metros con solo algunos minutos de aprendizaje. Pero le será imposible, en ese mismo tiempo aprender el mecanismo de un tiro de drive, o ejecutar un approach al green por sobre un bunker. Por lo que podemos llegar a la conclusión, que el tiro físicamente más fácil, se convierte en el tiro psicológicamente más difícil.

De entre todos los golpes de este juego, sin duda, el “putt“, es donde más predomina la influencia mental. El secreto para puttear bien no está en el swing, ni en su técnica, sino en la mente y la confianza y se basa en una sólida actitud de seguridad y firmeza. En muchos reportajes, Tiger Woods ha comentado que cuando tiene que meter un putt difícil o de precisa ejecución piensa: “Es un tiro tan fácil que lo podría meter hasta mi madre”. Ese mensaje le da seguridad y quita la presión del camino. Siempre estaremos algo nerviosos antes de un putt de definición, pero es algo que no hay que temer, sino saber aceptar.

Los grandes libros de instrucción no hablan mucho del putt, se basan más sobre los fundamentos del swing, pero no se centran en la técnica perfecta de puttear. Asi es que encontramos infinidad de clases de putts, de grips, de estilos. Podemos ver a un agachado Jack Nicklaus, un Palmer con las rodillas pegadas, a un concentrado Tiger Woods con un movimiento clásico, un putt tipo escoba como el de Chris di Marco, y algunos muy peculiares y difíciles de entender como el de Isao Aoki.

Cada uno tendrá un estilo de patear con el que se sienta cómodo. Aferráte a eso y no busques cambios ante el primer error, ya que el problema no está en tu técnica, sino en tu forma de pensar. Si estás obsesionado con jugar el tiro perfecto la próxima vez que falles un putt que crees que debería haber entrado, empezarás a tener dudas sobre el siguiente.

Muchos putts se erraran. Eso debemos admitirlo, pero debemos olvidarnos enseguida del error. De lo contrario, surge la culpa y nuestra mente, en lugar de pensar en el buen tiro, teme el errarlo lo que da lugar a la duda, y en la confusión la mente no sabe adónde debe tirar. Cuando estás jugando un hoyo, no pienses en el resultado, ni en nombrar el tiro. Ya sea que estás tirando para águila, o para doble bogey ambos generan tensión, por lo tanto, olvidáte para que tirás. Simplemente mirá el objetivo y pensá solo en su ejecución dejando que el putt fluya libremente.

Las indecisiones y dudas se transfieren al golpe y destruyen un buen tiro por la tensión muscular en tus brazos. Una vez que se ha leído el green, la caída y la velocidad de la pelota, no cambies tu decisión. Confiá en tu primera experiencia, es fatal dejar que entre un segundo pensamiento de duda. “¿Y si era más a la izquierda?…”. Golpeála como fue decidido previamente. La pelota se va a dirigir al último lugar que miraste.

Si querés ser un gran jugador de green tenés que convencerte que lo sos y jugá desde esa posición. Luego de algún tiro errado, no te desesperes. Es totalmente esperable que algún putt no entre. Olvidá lo pasado, da la bienvenida a lo que está por llegar, aceptá el desafío y pensá positivamente de vos mismo y en tu manera y técnica de jugar el green.

Pinche aquí para ver el vídeo

Actualmente no hay comentarios.